En la entrada de hoy vamos a hablar del mantenimiento de toldos y persianas y os mostraremos una serie de consejos que os harán la vida mucho más fácil. Además de aumentar su vida útil conseguirás que luzcan siempre limpias y en tan buen estado como el primer día.
Más vale prevenir
La prevención siempre es importante cuando realizamos tareas de mantenimiento delicadas y en el caso de las persianas es necesario prestar especial cuidado durante los meses de invierno, ya que el descenso de las temperaturas puede afectar a su funcionamiento. De hecho, hay actos cotidianos que pueden ser terriblemente perjudiciales como por ejemplo colgar una percha en las barras, ya que con el tiempo podría oxidarlas.
Por todo ello, se recomienda que se hagan revisiones periódicas de las persianas y toldos cada tres meses. Si observamos un exceso de polvo y suciedad lo mejor es actuar cuanto antes y no dejar que se incruste en los tejidos y las estructuras, deteriorándolos con el tiempo.
Trucos para limpiar los toldos de lona
Si tienes una manguera a mano la cosa es mucho más sencilla, ya que el chorro de agua te permite limpiar fácilmente incluso las superficies más inaccesibles. Es importante que cuando acabes tengas cuidado de secarlo perfectamente antes de recoger el toldo, ya que la humedad es muy perjudicial para todo tipo de lonas.
Por ello, también tienes la alternativa de usar un aspirador, que eliminará la suciedad en seco. Y si algunas manchas son especialmente rebeldes puedes probar a frotar con un trapo mojado en una mezcla de amoniaco y agua.
Trucos para limpiar los toldos de plástico
También puedes encontrar en el mercado toldos que están realizados con tejidos plásticos en lugar de lona. En estos casos y en las persianas que presenten el mismo material lo mejor es limpiarlos con agua y jabón y la ayuda de una esponja. Para acceder a las zonas más complicadas de la estructura podemos usar un palo de escoba largo impregnado en esta solución, bien directamente o anudando en el extremo un trapo.
Trucos para limpiar las persianas
Las persianas son elementos indispensables en nuestro hogar, ya que nos aíslan del calor, el frío o el ruido. Si quieres que luzcan relucientes nuestro consejo es que sigas los pasos que os proponemos a continuación. Para empezar, limpiar la persiana desde el tambor es mucho más aseguro que hacerlo desde la parte que da a la calle, ya que no nos obliga a asomarnos.
Para ello, extraemos la tapa del tambor que puede estar colocada a presión o con tornillos. Con un aspirador eliminamos eficazmente el polvo y suciedad que haya quedado acumulado en su interior. Y finalmente, lo desenrollamos y aplicamos un producto jabonoso con agua.
En este paso puedes aprovechar ya que lo tienes extendido para engrasar las guías de las ventanas por las que descienden las persianas. Primero aspira cualquier resto de suciedad y después usa aceite especial para que se deslice fácilmente en su estructura.
Cuidado con la lluvia y los toldos de lona
No pasa nada si tienes persianas o toldos confeccionados con materiales plásticos. Pero en el caso de las lonas, has de saber que su enemigo número 1 es la humedad. Por lo tanto, si ves que empieza a llover o hay riesgo en los próximos días lo mejor es que los recojas cuanto antes. Si no has podido hacerlo, asegúrate que antes de enrollarlos de nuevo estén completamente secos. En caso contrario, el material podría perder sus características de durabilidad en un escaso periodo de tiempo.